Salud Financiera

17 12 2016

prosperidad-americana

LA PROSPERIDAD y el ahorro

Prefiero ganar un 1% del esfuerzo de 100 personas que el 100% de mi propio esfuerzo

John Davison Rockefeller

En tiempos de mi abuela y de mi padrino, los hijos se tenían por docena; porque decían que era “más barato comprar por docena”. Y es que la mente se adapta a cualquier situación. Mi abuela, como mi padrino, decían lo mismo: has montoncitos de dinero. Mi abuela guardaba cada montoncito en frascos. Y ambos tenían una cosa clara: no gastaban de otro “frasco” cuando uno de ellos se agotaba, sino que se esforzaban por conseguir que cada frasco se mantuviera lleno.

Era la prosperidad basada en el ahorro, que consistía en ahorrar en las vacas gordas. ¿Se ahorraba todo? No, sólo el 10%. ¿Y en cuanto a inversión? Otro 10%. Lo que se denominaba Ley de Pareto aplicada a las finanzas: 20% de tu esfuerzos produce los resultados del 80%. Hay una sentencia que ilumina el espíritu de la época: “Prefiero ganar el esfuerzo de 100 personas que el 100% de mi propio esfuerzo” (John Davison Rockefeller).

John Davison Rockefeller fue un empresario industrial que invertía. Era un filántropo que trabajó en el mundo de la industria petrolera, llegando a punto de monopolizarla. La pregunta es: “¿Es necesario ser un Rockefeller para aplicar su teoría?”. Creo que no. Y lo digo porque me baso en dos de sus actividades: inversión y ahorro. De sus ganancias destinaba el 10% para invertir en pozos petrolíferos, que es lo que le daba dinero. O sea, lograba así que el dinero trabajara para el dinero, produciendo más dinero cada vez. Por otra parte, el 10% que dedicaba al ahorro lo destinaba a obras benéficas. Hoy sabemos que las obras benéficas tienen beneficio fiscal; esto es, ayudaba a la gente y, al propio tiempo, le devolvían el 100% de lo invertido en obras benéficas. En estas obras benéficas no obtenía beneficios o bien el beneficio era cero. La rentabilidad era cero, pero obtenía la inmensa satisfacción, impagable, de ver sonrisas a su alrededor de personas que, no teniendo nada en sus bolsillos, salían de la pobreza a gracias a la obra de Rockefeller.

Es un buen ejemplo incluso para seguir. Pero en nuestro caso, ilustra cómo de cada Euro podemos destinar 10 céntimos a obra benéfica y otro 10% a inversión. Con el 80% restante cumplimos con las responsabilidades adquiridas en nuestras vidas. Es lo que llamamos Ley de Pareto.

El principio de Pareto también es conocido como la regla 80-20 o 20/80. Lo cual, significa el principio de escasez o distribución A-B-C.

En mi opinión, A=Gastos; B=Inversión; y C=Ahorro; en la distribución del dinero o de nuestros ingresos. Es decir, en otros términos, de cualquier ingreso -no es necesario grandes fortunas, aunque mi tía abuela decía que de las monedas salen los billetes- es destinar el 80% para atender los gastos de casa; el 10% a la inversión que produzca más dinero, consiguiendo que el dinero trabaje para tí; y el 10% restante para diezmo o ahorro.

Hasta aquí el planteamiento. Ahora viene la resolución.

Si lo miráis bien, 20/80=25; con lo cual, con cada gesto cada ciclo de tu economía operando en términos de Pareto, significa que ahorras 5% por cada 20% (10% ahorro, 10% inversión) que destinas. Esto se ve mejor en la siguiente tabla.

INGRESOS: 1.000 EUROS

1.000 – 100 (10%) = 900

900 – 90 (10%) = 810

810 – 81 (10%) = 729

729 – 72,90 (10%) = 656,10

656,10 – 65,61 (10%) = 590,49

590,49 – 59,05 (10%) = 531,44

531,44 – 53,14 (10%) = 478,30

478,30 – 47,83 (10%) = 430,47

430,47 – 43,05 (10%) = 387,42

387,42 – 38,74 (10%) = 348,68

348,68 – 34,87 (10%) = 313,81

313,81 – 31,38 (10%) = 282,43

282,43 – 28,24 (10%) = 254,19

254,19 – 25,42 (10%) = 228,77

228,77 – 22,88 (10%) = 205,89

205,89 – 20,59 (10%) = 185,30

185,30 – 18,53 (10%) = 166,77

166,77 – 16,68 (10%) = 150,09

150,09 – 15,01 (10%) = 135,08

135,08 – 13,51 (10%) = 121,57

121,57 – 12,16 (10%) = 109,41

109,41 – 10,94 (10%) = 98,47

98,47 – 9,85 (10%) = 88,62

88,62 – 8,86 (10%) = 79,76

79,76 – 7,98 (10%) = 71,78

71,78 – 7,18 (10%) = 64,60

64,60 – 6,46 (10%) = 58,14

58,14 – 5,81 (10%) = 52,33

52,33 – 5,23 (10%) = 47,10

47,10 – 4,71 (10%) = 42,39

42,39 – 4,24 (10%) = 38,15

38,15 – 3,82 (10%) = 34,33

34,33 – 3,43 (10%) = 30,90

30,90 – 3,09 (10%) = 27,81

27,81 – 2,78 (10%) = 25,03

25,03 – 2,50 (10%) = 22,53

22,53 – 2,25 (10%) = 20,28

20,28 – 2,03 (10%) = 18,25

18,25 – 1,83 (10%) = 16,42 (hecho por mi hija)

16,42 – 1,64 (10%) = 14,78 (hecho por mi hija)

14,78 – 1,48 (10%) = 13,30

13,30 – 1,33 (10%) = 11,97

11,97 – 1,20 (10%) = 10,77

10,77 – 1,08 (10%) = 9,69

9,69 – 0,97 (10%) = 8,72

8,72 – 0,87 (10%) = 7,85

7,85 – 0,79 (10%) = 7,06

7,06 – 0,71 (10%) = 6,35

6,35 – 0,64 (10%) = 5,71

5,71 – 0,57 (10%) = 5,14

5,14 – 0,51 (10%) = 4,63

4,63 – 0,46 (10%) = 4,17

4,17 – 0,42 (10%) = 3,75

3,75 – 0,38 (10%) = 3,37

3,37 – 0,34 (10%) = 3,03

3,03 – 0,30 (10%) = 2,73

2,73 – 0,27 (10%) = 2,46

2,46 – 0,25 (10%) = 2,21

2,21 – 0,22 (10%) = 1,99

1,99 – 0,20 (10%) = 1,79

1,79 – 0,18 (10%) = 1,61

1,61 – 0,16 (10%) = 1,45

1,45 – 0,15 (10%) = 1,30

1,30 – 0,13 (10%) = 1,17

1,17 – 0,12 (10%) = 1,05

1,05 – 0,11 (10%) = 0,94

0,94 – 0,09 (10%) = 0,85

0,85 – 0,09 (10%) = 0,76

0,76 – 0,08 (10%) = 0,68

0,68 – 0,07 (10%) = 0,61

0,61 – 0,06 (10%) = 0,55

0,55 – 0,05 (10%) = 0,50

0,50 – 0,05 (10%) = 0,45

0,45 – 0,05 (10%) = 0,40

040 – 0,04 (10%) = 0,36

0,36 – 0,04 (10%) 0,32

0,32 – 0,03 (10%) = 0,29

0,29 – 0,03 (10%) = 0,26

0,26 – 0,03 (10%) = 0,23

0,23 – 0,02 (10%) = 0,21

0,21 – 0,02 (10%) = 0,19

0,19 – 0,02 (10%) = 0,17

0,17 – 0,02 (10%) = 0,15

0,15 – 0,02 (10%) = 0,13

0,13 – 0,01 (10%) = 0,12

0,12 – 0,01 (10%) = 0,11

0,11 – 0,01 (10%) = 0,10

0,10 – 0,01 (10%) = 0,09

0,09 – 0,01 (10%) = 0,08

0,08 – 0,01 (10%) = 0,07

0,07 – 0,01 (10%) = 0,06

0,06 – 0,01 (10%) = 0,05

0,05 – 0,01 (10%) = 0,04

0,04 – 0,01 (10%) = 0,03

0,03 – 0,01 (10%) =0,02

0,02 – 0,01 (10%) = 0,01

0,01 – 0,01 (100%) = 0,00

Si las sumas de mi abuela no salen mal, resulta “999,84” Euros ahorrados por cada mil Euros. Es decir, un rendimiento de 198%. Como mi tía abuela decía, “De los pequeños ahorros nacen las grandes industrias”.

La fortuna la hace uno mismo, independientemente de cuáles sean tus ingresos (aunque sólo hayas recogido un Euro por calle ese día). Mi hija de trece años dice que eso es mates que le explican en la escuela. Es para todas las economías.

¡Un cordialísimo saludo para todos y para todas, desde el respeto hacia el respeto!

Marintalero

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